¿Es que nadie puede alegrarse sin más? ¿No hay nadie que se resigne y punto?
Como aficionada al fútbol que soy, no puedo por menos que volver a hablar del deporte rey. No me queda más remedio que comentar el tan mediático partido de semifinales de Champions.
Que conste que con estas palabras no pretendo hacer apología de nada, ya que si fuera mi caso (como lo fue el año pasado en la final de Copa del Rey), probablemente otro gallo cantaría. Pero como esto es mi blog escribo "lo que me sale del bolo" -como titula el suyo Mercedes Milá-.
Más allá de piques, debates y polémicas, lo único que quiero destacar son los comentarios post-partido. Si ya el ambiente se calienta antes del inicio y continúa durante el encuentro, cuando el árbitro pita el final llega el apogeo. Como si no hubiera un mañana todo el mundo se apresura a celebrar o a resignarse...
¿Seguro? No. Para nada...o por lo menos no es eso lo que muestran. No creo que acordarse de la madre de los seguidores del rival sea la mejor manera de aceptar una derrota. Ni mandar a tomar por culo a los otros lo idóneo para celebrar una victoria. La máxima rivalidad existe, es innegable, pero el respeto debería estar por encima de todo. Al fin y al cabo y como se suele decir...el fútbol es así ¿no?
27 abr 2011
20 abr 2011
Dualidad
Blanco o negro
Subir o bajar
Aprobar o suspender
Si o no
Dia o noche
...
La mayoría de las cosas en la vida suponen una elección. Una dualidad que implica el rechazo a lo otro...abandonar una opción para que la otra sobreviva. Pero siempre hay una vía intermedia que en muchas ocasiones es el camino idóneo.
Este mes, más que nunca, es el de elegir. Elegir en fútbol. Elegir entre Madrid o Barça. Entre Mourinho o Guardiola. Entre Ronaldo o Messi... El llamado "clásico" se está convirtiendo en estos días en el "habitual". Con tal saturación de enfrentamientos entre merengues y blaugranas no queda otra que elegir. Una vez más una dualidad, pero esta vez sin camino intermedio. Aquí no cabe un gris: o madridista o culé.
Pero ya se sabe que como dijo aquel... en el término medio está la virtud. Sea como sea, que gane el mejor.
Subir o bajar
Aprobar o suspender
Si o no
Dia o noche
...
La mayoría de las cosas en la vida suponen una elección. Una dualidad que implica el rechazo a lo otro...abandonar una opción para que la otra sobreviva. Pero siempre hay una vía intermedia que en muchas ocasiones es el camino idóneo.
Este mes, más que nunca, es el de elegir. Elegir en fútbol. Elegir entre Madrid o Barça. Entre Mourinho o Guardiola. Entre Ronaldo o Messi... El llamado "clásico" se está convirtiendo en estos días en el "habitual". Con tal saturación de enfrentamientos entre merengues y blaugranas no queda otra que elegir. Una vez más una dualidad, pero esta vez sin camino intermedio. Aquí no cabe un gris: o madridista o culé.
Pero ya se sabe que como dijo aquel... en el término medio está la virtud. Sea como sea, que gane el mejor.
11 abr 2011
Dime una vez más...
Cuando se es feliz no hay que plantearse nada... ¿o si? No tiene porque ser algo malo, es cierto.
Quiero decir. Si todo lo que te rodea hace que vivas en una nube, no te sientes en la obligación de pararte a pensar si lo que ocurre está bien o no lo está.
Pero llega ese momento. Ese instante en el que te quedas a solas con tu propia soledad y te paras a reflexionar. A darte cuenta que quizá no todo lo que haces es correcto. Que puede que hagas daño y entorpezcas el camino de aquellos a quienes más quieres.
Por eso, porque soy de esas que reflexiona y prefiere escribir a decir, aprovecho este pequeño rinconcito para dedicartelo a ti. A esa persona que mejor me entiende. A esa pequeña conciencia que me ayuda a discernir entre el bien y el mal. A ese brazo que nunca me deja caer. A esa mirada que me alienta en los peores momentos. A esa boca que sabe expresar las palabras exactas en el momento preciso. A ese gran ser humano que me aguanta y me soporta cuando nadie más lo haría.
Solo te pido una cosa...que me digas una vez más que te gusto...que te gusto hasta enfadada.
A mi vida, mi sol, mi amor,...mi razón de existir. A ti Edu.
Quiero decir. Si todo lo que te rodea hace que vivas en una nube, no te sientes en la obligación de pararte a pensar si lo que ocurre está bien o no lo está.
Pero llega ese momento. Ese instante en el que te quedas a solas con tu propia soledad y te paras a reflexionar. A darte cuenta que quizá no todo lo que haces es correcto. Que puede que hagas daño y entorpezcas el camino de aquellos a quienes más quieres.
Por eso, porque soy de esas que reflexiona y prefiere escribir a decir, aprovecho este pequeño rinconcito para dedicartelo a ti. A esa persona que mejor me entiende. A esa pequeña conciencia que me ayuda a discernir entre el bien y el mal. A ese brazo que nunca me deja caer. A esa mirada que me alienta en los peores momentos. A esa boca que sabe expresar las palabras exactas en el momento preciso. A ese gran ser humano que me aguanta y me soporta cuando nadie más lo haría.
Solo te pido una cosa...que me digas una vez más que te gusto...que te gusto hasta enfadada.
A mi vida, mi sol, mi amor,...mi razón de existir. A ti Edu.
5 abr 2011
El principio del comienzo
Cuántas veces habré pensado en hacer esto...cuántas veces habré tenido la idea de escribir...cuántas veces se me habrá pasado por la cabeza la idea de tener un sitio donde desahogarme con las palabras...
Parece que ese momento ha llegado y me propongo que sea un proyecto con continuidad. Recuerdo que cuando era pequeña me regalaron un diario. Y también recuerdo como me decía que debía empezar a escribir todos los días...pero nunca llegué a cumplir mi propósito. Nunca conseguí rellenar más que un par de hojas, dos pequeños trozos de papel completados con niñerías de adolescente, palabras que no tenían ningún sentido.
Creo que estoy preparada (ya es hora con 21 añazos) para comprometerme a rellenar las hojas de este cuaderno de bitácora digital. Es probable que no lo complete día a día pero ya se sabe...Roma no se hizo en un día.
Parece que ese momento ha llegado y me propongo que sea un proyecto con continuidad. Recuerdo que cuando era pequeña me regalaron un diario. Y también recuerdo como me decía que debía empezar a escribir todos los días...pero nunca llegué a cumplir mi propósito. Nunca conseguí rellenar más que un par de hojas, dos pequeños trozos de papel completados con niñerías de adolescente, palabras que no tenían ningún sentido.
Creo que estoy preparada (ya es hora con 21 añazos) para comprometerme a rellenar las hojas de este cuaderno de bitácora digital. Es probable que no lo complete día a día pero ya se sabe...Roma no se hizo en un día.
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